¿Puede salir Queen a jugar?

No se si fue martes, jueves, miércoles… De lo que estoy cien por cien segura es que no fue un sábado y, mucho menos, un domingo. El caso es que ese día nuestra conversación cenando no fue convencional.


-Pero ¿Llevabas mucho pensándolo?- Preguntó .

-No sé cuánto es mucho.- Dije- Mucho para mí puede ser un año pero para ti eso puede representar poco, cada uno tiene su propia vara de medir. Lo cierto es que lo he pensado muchas veces pero nunca me he atrevido a confesártelo- Respondí.

-Que tonta eres- Dijo sonriendo.- Lo más importante para mí es que estés segura de ello y de ese paso tan importante para nuestra relación ¿Tú realmente quieres?- Preguntó.

-Creo que siempre he querido, pero nunca he sabido como tratar el tema. Siempre he tenido ese miedo de que seas tú quien se niegue. – Respondí

Es complicado, pero…

-¡No contestes!– Grité interrumpiendo su explicación. -Me gusta hacer las cosas como se deben hacer, con una proposición así que, ahí voy ¿Preparado?

-Venga, pesada.- Dijo sonriendo

Me arrodillé ante él y le hice la proposición de manera oficial.

-¿Quieres hacer un trío?

-¡SI!- Dijo muy efusivo.


Hasta aquí todo bien ¿Verdad? una pareja que se pone de acuerdo en una relación sexual entre tres personas ¿Puede ser eso viable en una pareja común? ¿Se acaba el amor? ¿Se rompe la confianza? ¿Qué pasa con los celos? ¿Seré capaz de verlo con otra?

Esas preguntas son las que se suele hacer la mayoría de la gente. Nosotros no. Nosotros nos preguntábamos otras cosas ¿Cómo encontrar a alguien? ¿De fiesta? ¿En Tinder o Badoo? ¿Pensar en alguna amiga nuestra? ¿Cómo propones eso a una tercera persona? «Hola soy Amanda y este es mi novio ¿Quieres venir a echar un polvete con nosotros? «

No me preguntes que día era porque tampoco lo recuerdo. Comencé a buscar por internet en diferentes webs, pero no encontraba nada y mucho menos a alguien. Entre tanto navegar di con una web de contactos. Entré, leí las normas, me registré… En fin, todos los pasos de estas cosas. Enseguida empecé a buscar por perfiles.

Perfil de tío.
Perfil de pareja.
Perfil de tío.
Perfil de pareja.
Perfil de pareja.
Perfil de tío.
Perfil de tío pero se hace pasar por tía.
Perfil de tía.
Perfil de pareja.
Perfil de tío.
Perfil de tío.
Perfil de tío…


-Hoy me he registrado en una página de contactos sexuales y solo he encontrado un perfil de chica- Dije mientras estábamos en la cocina preparando la cena.- De resto todo tíos y parejas.

-¿Cómo?- Preguntó perplejo.

-A ver, mi niño ¿No te dije el otro día que quería hacer un trío? Pues ya estoy buscando chica. -Respondí.

-Pero no pensé que te fueses a poner tan rápido a ello- Respondió asombrado.

-Claro ¡Hay que ponerse! ¿Qué esperas que de repente una mujer se plante frente a nosotros y nos diga que «quiere» con los dos? Eso no va a «pasal nunca mi amol» – Contesté con cierto acento latino.

-Bueno pues cuéntame entonces.– Dijo resignado.

-Pffffff ¡Una mierda como una catedral de grande! Pensé que este rollo era más fácil. La «chica» que encontré nos saca casi 30 años.- Respondí

La búsqueda de fémina se nos estaba complicando. No aspirábamos a nada surrealista o inalcanzable. Solo queríamos a alguien que fuese más o menos de nuestra edad, que fuese normal (sin demasiadas taras mentales) y que tuviese claro que solo era sexo. Creo que hubiese sido más fácil que nos pidieran polvo de cuerno de unicornio o un mechón de pelo de gnomo. Hubiese sido mucho más factible.


Un tiempo después y sin «moza», llegamos a otra conversación.


-Es complicado esto… ¿Y si buscamos de otra manera?– Preguntó

-¿Qué se te ocurre?- Pregunté con cierto retintín.

-Pues así, a vote pronto, en vez de buscar chica, buscar una pareja en la que la chica quiera contacto con otras chicas.

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La idea no me sonó del todo mal. Cierto es que habría otro hombre en la habitación pero ¿Me importaba eso? ¿Era realmente aceptable tener un espectador por allí? ¿Sería capaz de acostarme con otro hombre que no fuese él?

La idea no paraba de darme vueltas en la cabeza. Había imaginado alguna que otra vez un encuentro femenino pero no era capaz de imaginarme sexualmente con una pareja. Es decir, dos parejas, cuatro personas en una misma habitación dispuestos a tener sexo de múltiples formas. Lo del trío no me sonaba extraño pero, eso sí ¿Por qué?


Queen Of Hearts

Esa misma noche, de tanto darle vueltas a tema, tuve un sueño en el cual conocíamos a una pareja algo más mayor que nosotros. Fue un sueño húmedo. Muy húmedo. Tanto que según desperté, tuve que sacar a Queen de la gaveta* para que mi día pudiese transcurrir con normalidad. Si no me daba ese homenaje no hubiese dado pie con bola en todo el día.

*Gaveta: Cajón

Tras el orgasmo, después de desayunar y con taza de café en mano, me senté frente al ordenador, entré en la web de contactos y me dediqué a buscar perfiles de parejas. Leí perfiles, vi fotos, me dediqué a ver que buscaban ellos… Apunté dos nombres para verlos de nuevo con mi chico por la noche.

-He estado mirando hoy perfiles de parejas.- Dije cuando ya estábamos descansando en el sofá. -Tengo varios perfiles apuntados en el móvil para poder enseñártelos.

-Vale, veamos pues.– Dijo entusiasmado.

Con él al lado, volví a sentarme frente al ordenador y entré en la web ¡Había una notificación! Pinché sobre ella y me llevó a un mensaje privado.

«¡Hola! Son nuevos por aquí ¿Cierto? Nosotros llevamos un tiempo rondando la web y jamás los habíamos visto. Hemos leído la descripción además de ver sus fotos y lo que vemos nos gusta ¿Les apetece conocernos? Nosotros somos…»

Fuimos al perfil de aquella pareja y, aunque no era ninguna de las dos que yo había visto, el perfil era bastante interesante y sus fotos eran muy originales, cuidadas y morbosas. Ver esas imágenes tan sugerentes y explícitas de gente «real» inició algo en mi interior que se trasladó inmediatamente a mis braguitas. Notaba como se mojaban sin control y mi temperatura corporal subía.

-Tengo algo que contarte.- Dije. -Anoche soñé con este tema y me desperté muy excitada. Tanto que saqué a Queen esta mañana a jugar.- Dije mientras le ponía ojitos tiernos.

Uff… No me estés contando eso en este momento porque me va a explotar. Solo de imaginarte en la cama junto con Queen… Que va, que va.- Dijo con una mirada lasciva que me recorrió de arriba a abajo.

Dirigí mi vista hacia su pantalón y vi que no exageraba. La protuberancia que en el había me confirmaba que esto le excitaba tanto como a mí. Sin más, bajé la pantalla del portátil y comencé a besarle mientras acariciaba aquel bulto. Pude notar que su erección era fuerte y que estaba preparado para cualquier cosa. Desabroché el cinturón apresuradamente y, acto seguido, desabotoné su pantalón para liberar a aquella bestia de la presión a la que el boxer le estaba sometiendo.

Que dureza, que fuerza, que grosor. Estaba como para hacerle un monumento por impresionante. Seguí besándolo mientras acariciaba toda su fuerza desnuda. Con mis labios recorría su cara, su boca, su cuello… Me acerqué a su oído y susurré: Ya vengo.

Fui a la habitación y abrí el primer cajón de la mesita de noche para poder coger de nuevo a Queen, un bote de lubricante y me despojé de todas las prendas que vestía. Ya en la sala, me unté el lubricante con sabor a nube en la mano y comencé a estimular esa parte de su anatomía mientras él miraba con deseo mi desnudez.

-Dámelo- dijo mientras señalaba el vibrador. Estiré mi mano y cogí el juguete para entregárselo.

-Acuéstate, ponte cómoda y abre las piernas- Dijo mientras se levantaba del sofá y accionaba el vibrador. Cuando ya lo tenía en la potencia que él deseaba, fue rozando mis labios mayores y menores con esmero y delicadeza.

-Estoy empapada- Susurré al notar como deslizaba el juguete sin ninguna dificultad por toda la zona. Sin mediar palabra, comenzó a introducir el vibrador con suavidad en mí. Yo solo pude gemir en ese momento mientras no quitaba la vista a su rigidez.

Sí, estás empapada.- Reafirmó él al ver con la facilidad que había entrado queen. Con su otra mano, agarró su dureza y me la puso en los labios para que pudiese introducirla en mi boca. Y lo hice. Claro que lo hice.

Él estaba gozando la experiencia y tenía una mano libre, así que usó dos dedos para ponerlos sobre mi clítoris. Presionaba y frotaba con mucha destreza, algo que me sorprendía. No podía comprender como, con toda la estimulación que él estaba recibiendo, tanto la visual como la física, podía concentrarse en estimularme el clítoris con tanta habilidad. Al ver como mi cuerpo respondía a tales sensaciones, subió un punto más de intensidad de vibración al juguete.

-Madre mía, me lo vas a dejar…- Dije entre gemidos.

-Cómo te lo voy a dejar…– Dijo susurrando

Su pelvis se movía rítmicamente para entrar y salir de mi boca como a él le apetecía. Mi mente cada vez se excitaba más y no podía contenerme. Cerré los ojos y me dejé llevar por el torrente de sensaciones que me producía todo aquello. El cuerpo se me tensaba cada vez más, se me aceleraba el pulso… Mis gemidos eran casi insonoros porque tuve la boca ocupada todo el tiempo. El orgasmo llegó con intensidad y con ganas. Segunda vez en el día que Queen salía a jugar y remataba la faena.

Él estaba a mil por hora y no podía permitir que se quedase en esas circunstancias. Me senté en el sofá y me esmeré en hacerle la boca lo mejor que sabía. Sentía mi boca completamente llena. A veces, me quedaba incluso sin respirar para darle la mejor profundidad que mi garganta podía ofrecerle. Sin decir nada, agarró mi cabeza mientras se movía para proporcionarse a si mismo el placer como a él le apetecía. Mis manos agarraban sus redondas nalgas y, a ratos, las apretaba. Casi un minuto después, toda su fuerza ocupó mi garganta mientras descargaba en ella. Su orgasmos fue intenso, tanto que seguro que los vecinos escucharon algún gemido.


A día de hoy, sigo recordando esta experiencia sexual como si hubiese sido reciente por lo intensa y diferente que fue. Nuestras relaciones sexuales siempre eran coitocentristas pero, esta vez, fue algo diferente, morboso y divertido que, sin duda repetiríamos en muchas ocasiones más.


¿Quieres saber que ocurrió con la página de contactos? Te lo contaré en alguno de los próximos relatos. I promise.


Nos leeremos muy prontito, seguro.

Mil Besos.

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